El acoso sexual no se limita a hacer avances impropios. De hecho, el acoso sexual incluye cualquier conducta no deseada verbal o física que crea un ambiente de trabajo hostil, como por ejemplo:
- Compartir imágenes sexuales inapropiadas o videos, como la pornografía, con compañeros de trabajo
- El envío de cartas sugerente, notas o correos electrónicos
- Viendo las imágenes sexuales inapropiadas o carteles en el lugar de trabajo
- Contando chistes obscenos, o compartir anécdotas sexuales
- Hacer gestos sexuales inapropiados
- Mirando de una manera sexualmente sugerente u ofensivo, o silbidos
- Hacer comentarios sexuales sobre las piezas de apariencia, la ropa o el cuerpo
- Inadecuado tocar, incluso pellizcar, acariciar, frotar o rozar a propósito de otra persona
- Hacer preguntas sexuales, tales como preguntas sobre la historia sexual de una persona o su orientación sexual
- Hacer comentarios ofensivos sobre la orientación sexual de una persona o identidad de género
